miércoles, 29 de abril de 2015

Reflexión sobre la Educación Plástica.


Hoy en día, es algo habitual el plantearse qué papel tiene la educación sobre nuestra formación, y cómo mediante la expresión plástica, se puede ayudar al desarrollo del proceso formativo.
Por este y muchos otros motivos, la educación debería a ayudar a conocer a las personas así mismas, a desarrollar sus habilidades, capacidades, aptitudes…Debe permitir que los niños expresen lo que sienten, de ahí la importancia de la expresión plástica, ya que puede ser una ayuda diferente para ayudar a que los alumnos transmitan sus sentimientos. Además también da la capacidad de ver y entender el mundo que nos rodea.
La expresión plástica supone un proceso creador, que ayuda entre otras cosas al desarrollo de la sicomotricidad, afectividad y cognición, por lo tanto tendría que tener más valor en la educación del que tiene. No se le ha dado la importancia que merece porque ésta, pone ímpetu en la asimilación de lo que se está aprendiendo. Hoy en día es normal plantearse el papel que tiene la educación en la formación de las personas y como, mediante la expresión plástica, se puede ayudar a que desarrollen su proceso formativo.
Por todas estas cuestiones, la educación debe ayudar a las personas a conocerse a sí mismas, a desarrollar sus potencialidades y lo más importante a quererse con esas capacidades, actitudes y aptitudes que posee. Debe permitir que los niños expresen lo que sienten, de ahí la importancia de la expresión plástica. Es una vía diferente para ayudar a los alumnos a trasmitir sus sentimientos, mediante ella son capaces de ver y entender el mundo que les rodea de forma distinta y emocionante.
Creamos nuestras vidas a partir de nuestra imaginación, pero para ello se nos debe de enseñar a usar las herramientas que la fomentan para formarnos como personas creativas y así, saber afrontar la vida de forma que sepamos elegir qué camino seguir, convirtiéndonos en personas críticas a la hora de tomar decisiones.
La creatividad hace al ser humano más vulnerable. Hay que partir de la idea de que todos somos creativos, es decir que podemos potenciarlo, lo que hace falta es buscar nuestro “elemento”, la razón del porque querer hacer algo; es así que partiendo de lo que al ser humano le interesa pondrán pasión y más énfasis en sus vidas y en todo aquello que les rodea. La escuela debe fomentar que todos descubran su talento y cultivarlo para que nuestra vida sea lo más plena y armoniosa posible.
Todos tenemos capacidad creativa e imaginación, lo que nos hace falta es desarrollarla.
La creatividad precisa de pasión por el querer hacer. Cuando una persona es apasionada en alguna actividad y además se le proporciona herramientas, su desarrollo de creatividad es múltiple.
Los alumnos en la educación plástica deberían desarrollar: la creatividad, la sensibilidad, la autoestima, la imaginación, la empatía, la originalidad, la curiosidad, la motricidad, etc. con todo esto lo que se hace es que el niño ponga en uso todo lo que quiere manifestar y plasme sus sentimientos, es decir, es un gran medio para que la expresión del niño fluya y aporte una gran cantidad de ideas y desarrolle sus aptitudes y cualidades en todos los aspectos.


Si lo que pretendemos es que nuestros alumnos tengan un pensamiento crítico, además de fomentar la creatividad, lo que no hay que hacer es restringir las decisiones de los alumnos, para que de adultos sigan tomando decisiones por sí mismos. Por eso se debe enseñar a explorar todas las posibilidades. Crear mentes abiertas es el camino que debe seguir la educación.